Piel

    • No dejes que la piel se seque. Límpiala regularmente con agua y un jabón neutro suave, aplica un acondicionador hidratante para pieles para recuperar la flexibilidad
    • La sequedad excesiva puede provocar que la piel se cuartee y que las fibras naturales se rompan, debilitando y dañando la piel
    • Cuelga siempre la ropa en un gancho amplio para que la prenda mantenga su hechura
    • La piel húmedo o mojada debe secarse de manera natural y alejada de fuentes de calor
    • En invierno retira regularmente los restos de sal con agua y jabón suave, aplica acondicionador a la piel cuando esté seca